Bell Ville, Jueves 4 de Abril de 2019
 

Sí se puede... bajar los impuestos!

Benjamín Franklin nos decía que en la vida hay dos cosas inevitables: la muerte y los impuestos. Y vaya si es cierto! Hoy la voracidad del Estado en todos sus niveles para recaudar tributos parece no tener límites. En Argentina existen unos 163 impuestos en los tres niveles organizativos, según un trabajo del IARAF publicado el 11/02/2019 en el diario El Cronista.
Los tributos (nacionales, provinciales y municipales) reducen el ingreso disponible de la población, que es aquél que se destina en parte al consumo y en parte al ahorro. Pero en tiempos de crisis, como los actuales, el ingreso disponible apenas alcanza para adquirir los productos básicos. El ahorro deberá esperar.
Y al caer el consumo y el ahorro, se restringen la producción y la inversión, generándose un movimiento espiralado que deteriora la situación económica general de la población.
Es entonces cuando todos los estamentos del Estado deben implementar políticas anticíclicas para propiciar el crecimiento de la economía. La vía natural para garantizar que las políticas de estímulo de la demanda sean sostenibles consiste en concentrarlas en inversiones que tienen rendimientos sociales adecuados, como inversiones en vivienda social, infraestructura y renovación urbana, transporte urbano, programas de empleo, entre otros. Al tiempo que deben reducirse aquellos tributos regresivos que desalientan la producción y el consumo.
Otro aspecto que sobrevuela en tiempos de crisis alude a una cierta sospecha de ineficiencia en el manejo de los recursos públicos. Aunque más allá de la alta probabilidad de su existencia, no se puede afirmar que exista una incapacidad sistemática en la elaboración de planes y programas públicos.
En el ámbito municipal, y particularmente en nuestra ciudad, el presupuesto para el ejercicio 2019 asciende a $ 956 millones. Si a este monto le detraemos las cuentas de orden, que tienen un efecto neutro (ya que son movimientos que deben ser previstos a los efectos contables y por práctica presupuestaria gubernamental, pero que no alteran la estructura económico-financiera municipal) y que suman 115,4 millones, nos queda un presupuesto real de $ 840,6 millones.
Analizando este presupuesto podemos advertir que $ 152,1 millones (18,1% del total) se encuentran dispersos en partidas poco precisas tales como "otros", "varios", "para refuerzo de partidas" y similares. Es decir que casi un quinto de los gastos presupuestados son conceptos agregados "por las dudas" y representan fondos que se van a gastar, aunque no se definió en qué.
En tanto que por el lado de los ingresos, se prevén recursos por $ 19,9 millones en concepto de "OIM" (las contribuciones previstas en los Títulos XIII y XIV de la ordenanza impositiva municipal) que la comuna cobra a través de la boleta de luz y en la de gas. También se han previsto recursos por $ 52,1 millones por Contribución que incide sobre el Comercio, la Industria y los Servicios.
Entonces, cabe hacerse una pregunta: ¿no sería posible eliminar el "OIM" que afecta directamente en el bolsillo de las familias reduciendo su ingreso disponible? Y esto es particularmente gravoso luego de los sucesivos "sinceramientos tarifarios", tanto en la provisión de energía como de gas.
Del mismo modo, podemos hacernos otra pregunta: ¿no sería posible reducir un 30% la Contribución que incide sobre el Comercio, la Industria y los Servicios (15,6 millones) para estimular un sector que está acusando los golpes de la crisis? Por supuesto, siempre que no despidan personal.
Además, podría implementarse de manera amplia al programa "Contrate un Aprendiz" (de mi creación) como un estabilizador automático adicional de la economía local.
Luego de estas dos medidas de reducción de carga tributaria para la comunidad, el gobierno municipal aún dispondría de $ 116,6 millones para gastar antojadizamente.
Adicionalmente, la economía experimenta el azote de una inflación que parece estar fuera de control. La inflación es el incremento generalizado de los precios de la economía y la medida más práctica para calcularla es a través de un índice estadístico mensual mediante el cual podemos establecer la tasa de inflación mensual. Si acumulamos esta tasa mes a mes, capitalizándose durante el año, obtenemos la tasa de inflación anual.
Si la municipalidad ha previsto una inflación del 38% para el año 2019, significa que la tasa equivalente de inflación mensual es del 2,72%. Si luego aplica esta tasa de inflación estimada anual a los tributos que recauda para resguardarse del deterioro del valor de la moneda, debe hacerlo de manera escalonada, con periodicidad mensual, bimestral o, como máximo, trimestral.
En el caso de la Tasa por Servicios a la Propiedad, de acuerdo a la Ordenanza Tarifaria vigente, si el gobierno municipal aplica este 38% desde el primer período (en lugar de un 5% bimestral, por ejemplo), se está distorsionando la cuantía del tributo que se exige a la ciudadanía, apropiándose de fondos de manera injustificada, lo que sería un enriquecimiento sin causa por parte de la comuna.
En el gráfico podemos ver que la curva TT representa la inflación y el área sombreada "A" es lo que la municipalidad debiera recaudar adicionalmente respecto del año anterior para mantener el poder adquisitivo de los recursos tributarios. No obstante, al aplicar desde el primer período el incremento que ha previsto para todo el año 2019 (un 38%), se apropia de las áreas "A" y "B". Con lo cual, algo más del 50% de esa recaudación adicional es impropia.
Esta metodología tiene el agravante particular de acelerar el proceso inflacionario que resulta un flagelo para los bolsillos de los ciudadanos.
Por todo ello, aplicar una actualización monetaria escalonada de los tributos (bimestral, por ejemplo) sería una técnica más ajustada a la realidad y mejoraría el ingreso disponible de los habitantes, con el consecuente efecto positivo sobre el consumo y el ahorro.
Estas medidas serían una muestra de sensibilidad política en tiempos de crisis, las que, creemos, serán muy bienvenidas por la comunidad. Sí se puede
Por Cr. Carlos Augusto Centeno

   
       
 
Diseñado para Semanario El Sudeste <03537 15660224> Resolución óptima: 1024 x 768 px © Copyrigth 2009-2019